De cara a la temporada de presentación de impuestos 2026, el Internal Revenue Service (IRS) mantiene vigente en su portal oficial el listado de sanciones que pueden imponerse cuando una declaración se presenta de forma incorrecta o con información que no puede respaldarse adecuadamente.
Una de las penalizaciones más relevantes está vinculada a la reclamación indebida de créditos o reembolsos por montos superiores a los permitidos. Si el organismo determina que el importe solicitado excede lo autorizado para ese año fiscal y no existe una justificación razonable, el contribuyente puede enfrentar una multa.
Cómo actúa el IRS ante una reclamación excesiva
Cuando se aplica esta sanción, el IRS envía notificaciones individuales a los contribuyentes afectados, detallando:
- El motivo de la multa
- El importe a pagar
- La fecha límite de vencimiento
La autoridad fiscal aclara que una “cantidad excesiva” se refiere a cualquier crédito o reembolso reclamado por encima del máximo permitido para el período fiscal correspondiente.
Además, el organismo advierte que la penalización puede aplicarse incluso si el reembolso fue retenido durante una auditoría. Es decir, aunque el dinero no haya sido entregado, la solicitud puede considerarse incorrecta si no existe causa razonable que la respalde.
Casos en los que la multa puede reducirse o eliminarse
El IRS señala que las sanciones tributarias —incluida esta— pueden revisarse, reducirse o anularse si el contribuyente demuestra que actuó de buena fe y que hubo una causa razonable para el error.
Para solicitar la reconsideración, la agencia recomienda:
- Llamar al número gratuito que figura en la parte superior derecha del aviso recibido, o
- Enviar una carta explicativa, firmada, detallando los motivos por los que la sanción debería reconsiderarse, junto con documentación de respaldo, a la dirección indicada en la notificación.
Recomendación clave para 2026
Ante el inicio de la nueva temporada fiscal, el IRS aconseja revisar cuidadosamente los créditos y reembolsos reclamados, conservar comprobantes y, de ser necesario, buscar asesoramiento profesional. Presentar información precisa y verificable es la mejor forma de evitar sanciones y retrasos en la devolución.









