El organismo encargado de supervisar los movimientos financieros de ciudadanos y extranjeros con ingresos en Estados Unidos es el Servicio de Impuestos Internos (IRS). La agencia recuerda que el país cuenta con uno de los sistemas fiscales más estrictos del mundo y que incumplir con la obligación clave de presentar la declaración de impuestos puede derivar en medidas severas, como el congelamiento de cuentas bancarias, la retención de salarios y la incautación de bienes.
Estados Unidos puede congelar cuentas y activos por no declarar impuestos
El Gobierno federal confirmó que no presentar la declaración dentro del plazo establecido habilita la aplicación de embargos sobre cuentas bancarias, descuentos directos del salario y gravámenes sobre propiedades. Las autoridades fiscales subrayan que el factor decisivo no es pagar de inmediato, sino presentar la declaración en tiempo y forma.
Declarar fuera de plazo —o no declarar— se considera uno de los incumplimientos más graves y acelera la imposición de sanciones patrimoniales. Estas acciones forman parte del sistema de cobro forzoso previsto por la legislación federal y administrado por el IRS.
Cómo evitar sanciones y reducir el impacto
La principal forma de evitar o frenar sanciones es presentar la declaración lo antes posible, incluso si ya venció el plazo. Una vez presentada, el contribuyente puede:
- Solicitar planes de pago.
- Justificar dificultades económicas.
- Negociar reducciones de multas y recargos, cuando corresponda.
Actuar con rapidez es clave para mitigar las consecuencias del incumplimiento. Hasta que la declaración no se presenta, el IRS no evaluará alternativas y puede continuar con embargos y retenciones.
En resumen: presentar la declaración —aunque sea tardía— abre la puerta a opciones de alivio. No hacerlo mantiene activas las medidas coercitivas del sistema fiscal estadounidense.








